viernes, 28 de abril de 2017

A veces, sólo a veces.

A veces, sólo a veces, necesito parar un momento, y coger aliento. Coger aliento para seguir corriendo, seguir con la locura de vida tan frenética y acelerada en la que vivimos.
Donde no tienes un momento.
Hace cuánto que no te sientas a respirar y contemplar el mundo. No hay espacios vacíos en nuestro día. Hace cuánto que no sentistes el silencio. No hablo de cuando no hay ruidos. Hablo de cuando hay tanto silencio que puedes escuchar tu corazón.
Vivimos en un mundo en que preferimos aislarnos a escuchar lo que pensamos. Es mucho más fácil subir el volumen de la televisión que escuchar lo que tu corazón está diciendo sobre las tragedias que has visto, sobre como personas de tu vida sufren, y tu no haces nada para solucionarlo, porque es mucho más fácil meterte en un mundo en el que hay risas de fondo que intentar provocarlas en tu mundo. Siempre es más fácil no decir nada.  

¿Porque nadie sabe parar un momento? Parar a respirar, a pensar en que está haciendo, siempre que recapitulamos “lo que no hemos hecho”, pensamos en aquello que no nos atrevimos a hacer. Porque no “vi a alguien llorar y no le ayudé”, “vi a alguien pasar hambre y no le ayude”, por un momento reflexionemos en esas cosas: pensemos en todas las personas que necesitaban ayuda y no se la dimos. Pensemos. Salgamos de lo habitual, apaguemos la tele, y por un momento pensemos en todos aquellos lujos que nos dimos. Solos, o con personas que también se lo podían permitir. Porque no compartir esa satisfacción. Porque prefiero comprarme ropa, un coche más caro, o un móvil mejor. Porque no somos capaces de parar y pensar antes de hacerlo. Porque cuando estamos en la cola, no vemos lo que hacemos. ¿A dónde te llevará eso tan caro que llevas? Piensa en cuántos días podría comer una persona con ese dinero. Una persona que ahora mismo no tiene comida. Piensa en la felicidad que provocarías en alguien necesitado, alguien a quien todos le han dado la espalda ¿Porque tenemos que ser uno más? ¿No te haría sentir más realizado ver la felicidad en otra persona que eso que estás a punto de comprar?

He visto demasiado dinero malgastado, dinero que se gana con horas de vida, horas que no recuperarás. Horas que vas a gastar en eso que estás a punto de comprar. Esas horas nunca volverán. Se quedarán en eso. Eso que en poco, en muy poco, seguramente menos de lo que tardaste en ganarlo, pasará de moda, dejará de funcionar o simplemente te cansarás de ello. Se quedará obsoleto, porque su momento pasó. Con ese tiempo podrías alimentar muchas personas necesitadas. Personas que no pasarían de moda, personas que no quedarían obsoletas. Porque todo ese tiempo iría a algo mejor, no a algo material. Porque lo material pasa, se rompe o se pierde. Pero saber que eres la causa de la felicidad de otra persona, porque le has ayudado, porque has estado ahí, porque le tendiste la mano cuando todos le dieron la espalda, eso no pasa, eso se queda y nunca muere.