lunes, 7 de noviembre de 2016

17 años + 364 días

18, ese número mágico, ese número que a todos cautiva. Deseado tanto por los que aún no han tenido la suerte de vivirlo como por lo que ya gozan de la experiencia de ese privilegio.
Es un momento ansiado, ese ese momento que llevas esperando tanto tiempo, tan fugaz, pasa tan rápido, es como el agua que se escurre entre los dedos, aún puedes sentirla durante un tiempo, pero ha pasado efímera y sus consecuencias también lo son. Es un momento rápido, tanto tiempo esperándolo, tantos momentos están por llegar, tantas puertas se te abrirán. Estás deseoso de vivir todas esas nuevas experiencias que se te abren al cruzar esa frontera, casi una meta, una meta que parecía difícil de alcanzar, la veías tan lejana y ahora ya casi la tienes. Pero ese momento pasará, y todo el tiempo que pasaste deseándolos lo pasaras echándolos en falta. Como si no te hubiera dado tiempo a aprovechar todas las experiencias que esperabas, como si ese momento dulce ya hubiera pasado y solo queda el recuerdo de él.
Tanto te queda por delante que ni lo imaginas, es tal la ignoración que tienes ante tu futuro que solo eres capaz de mirar hacia atrás, de recordar ese maravilloso momento, y desear que vuelva. Acabarás perdiendo tanto tiempo mirando hacia atrás como el que perdiste mirando demasiado lejos. Porque esta en nuestra naturaleza, es natural vivir deseoso de cruzar esa frontera que te separará de ese adolescente lleno de inseguridades, miedos y sobretodo limitaciones, para convertirte en una persona adulta, autosuficiente y madura, no solo lo serás, también se te vera así desde fuera, esas limitaciones impuestas acabarán, el mundo dejará de verte como ese crio insensato, o peor, ese adolescente prepotente, dejarás de ser todo eso. Una nueva vida empieza para ti, entraras en el selecto grupo de la gente adulta, donde ser adulto implica que nadie dude de tu madurez, de tu palabra o incluso de tus decisiones.
Pero pronto dejarás de ser el miembro más reciente de ellos, y verás entrar nuevos compañeros. Poco a poco empezarás a tratar a aquellos que no han cruzado a tu lado como tanto odiabas que te lo hicieran. Porque ese selecto momento pasará, es un momento fugaz, es una cualidad que implica rapidez y olvido, olvido de cuando cruzaste esa maravillosa meta, maravillosa sobretodo por la hipocresía de los que están al otro lado, pero al olvidarlo te empaparas de ella y la propagarás como si no hubiera otro remedio. Porque esa frontera ya queda lejos, solo puedes añorarla y recordar esos buenos momentos, pero esos recuerdos sustituirán a todo lo que había antes, a cuando eras un adolescente al que todos trataban como un irresponsable, y en esos arrebatos de rebeldía no conseguías entender esa injusticia, en la que pronto te veras sumergido, sin vuelta atrás. Sin sombra de aquel niño feliz o aquel adolescente preocupado por querer más de lo que podía alcanzar, ahora eres un adulto.



22:24 02/11/2016

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